Vaya uno a saber por qué, pero desde hace muchos años soy un enfermo de los viajes.
No importa hacia donde. Necesito ir planificando siempre el próximo viaje, sin importar si lo podré hacer finalmente. En algún momento saldrá.
El viaje más importante que pude hacer y que fue un punto de inflexión, comenzó al día siguiente de cumplir los 21 años, teniendo la libertad de salir del país en el momento que quisiera, sin tener que pedir permiso a nadie.
Estuve un mes y medio dando vueltas por Europa junto a mi prima. Un viaje memorable. Fue un baño de educación, de convivencia, de tolerancia social, de respeto.
Pero se que es un error decir en mi caso, que el día que subí al avión comenzó el viaje.
Un año y medio antes yo estaba haciendo una planilla, con lo que haría cada día del viaje… ¿Enfermo? quizás… pero en ese momento uno ya empieza a viajar. Un año y medio ahorrando. Un viaje que costó $4.000 si mal no recuerdo. Por esa plata te comprabas un autito en ese momento. Ahorraba el 50% o más de lo que ganaba cada mes. En esa época se podía, y no por el patilludo, si no porque vivía con mamá!
El punto es que siempre sueño y organizo cualquier viaje, con mucho tiempo, sea dentro del país o afuera. Es una via de escape, es comenzar a pensar algo distinto para recrearse.
Hace 10 días me dijeron “En 10 días te vas…” y he vivido alterado desde entonces. Ansioso como nene que se sube por primera vez a un avión.
Hoy es jueves 16 de julio. Estoy dando vueltas desde las 5:30 am. Me levanto pensando que el mail semanal no se está distribuyendo. Lo logro mandar. A la cama no vuelvo. Ya estoy jugado.
Solo pretendo no hacer ningún ruido para no despertar a la familia
Últimos comentarios